Nuestros 5 aliados para ganar la batalla y recuperar el jardín

Pasó la mitad del año, se fueron las vacaciones de invierno y poco a poco los días comienzan a ser más largos, especialmente las tardes, que nos invitan a estar cada vez más tiempo al aire libre, a disfrutar de los niños, las mascotas y el jardín.

Pero después de meses de frío y ausencia, aquel lugar preferido lejos está de todo aquello. Sucede que más allá de las flores y de las plantas, hay otras cosas que atender: cortar las malas hierbas y los yuyos, quitar y barrer las hojas secas, podar los árboles, arbustos y algunas plantas, y también trasplantar a todas aquellas que ya les quede chica su maceta y todo lo nuevo que se decida agregar al jardín en esta nueva temporada.

Pero ojo, esto no es solo para ver al jardín con un look espléndido, sino también, para que las plantas crezcan sanas y vigorosas.

Parece algo complicado y, dependiendo del tamaño del jardín, puede llegar a serlo. Pero con el uso de ciertas herramientas y utensilios, y con un presupuesto para nada exagerado se puede volver a tener -y luego mantener- el jardín en óptimas condiciones y que siga siendo ese lugar ideal para gratos y relajantes momentos.

 

1 – Sacando las malas hierbas

Primero a lo primero, si hay algo que afea al jardín son las malas hierbas, así que guantes en mano y a quitarlas. ¿Así? ¿Con las manos nada más? ¡No! No desesperar, aunque podría ser… no es la idea. Nuestros primeros socios en la tarea pueden ser una pala o una azada, dependiendo de los yuyos o de la experiencia de jardinero que se tenga, pero cualquiera de las dos pueden ser útiles.

Con este primer paso ya la cosa comienza a cambiar, pero tranquilos, recién se empieza.

 

2 – La poda

Lo siguiente es la poda, con la tijera de podar se puede emparejar plantas y arbustos, como los rosales, el jazmín, enredaderas, y ramas pequeñas de algún árbol si hubiera. Solo las ramas pequeñas, porque la poda de árboles debió hacerse unos meses atrás.

Ahora con la ayuda de una palita y un rastrillo de mano, se procederá a remover la tierra a las macetas, cambiar de lugar a las plantas que les este quedando chico su lugar y trasplantar a los nuevos integrantes que se decida incluir, que generalmente son flores -dato extra: optar por petunias, girasoles, pensamientos, violetas, entre otros, que son flores coloridas, de larga duración y de poco mantenimiento-.

Hablando de mantenimiento, mientras se trasplantan y remueven la tierra, hay que aprovechar para sacar las hojas feas o secas, que debilitan la planta, eso se puede hacer con la mano, pero hay algunas que son fuertes a pesar de estar secas así que no dudar en usar la tijera de podar.

¡Listo! Ya está todo… con tranquilidad y satisfacción se puede observar que se ha terminado con la lista de recuperar el jardín que se ha perdido durante el invierno.

 

3 – Limpieza

Sucede que compenetrados en la tarea, se fueron dejando todos los restos desparramados por el piso: hojas secas, ramas, ramitas y yuyos, pedazos de tierra seca que se sacaron de las masetas más viejas y además – y lo más importante- todo lo seco que fue quedando en el césped durante los tiempos fríos. ¡Tremendo susto al darse vuelta y ver que todo parece un campo de batalla en la época medieval! Es normal y muy fácil de solucionar.

No hay nada más pulcro que un jardín que tenga un piso que parezca una gran alfombra verde, y para eso la superficie debe estar limpia y la tierra también, para que la humedad penetre y rejuvenezca las raíces del césped, y eso es lo que impide que suceda si no barremos bien con la escobilla de alambre.

Con esta última tarea se harán dos cosas importantes: juntar todos los restos que dejamos en el proceso, y limpiar el suelo para que este respire, pase la humedad y el césped crezca bien sano.

 

4 – Regado

Ahora sí. Tarea cumplida, lo único que resta es estirar la manguera, conectar los regadores y dejar que ese hermoso aroma a primavera inunde al jardín. Ya se puede buscar el sillón o lugar predilecto para sentarse, la lectura, la bebida, la música, o las personas preferidas para disfrutar y compartir.

 

5 – Cuidado de Herramientas

Aunque parecía acabar el proceso, aún falta la tarea más importante de todas, y es agradecer y cuidar a nuestros grandes cómplices en esta ardua batalla: no olvidar limpiar bien las herramientas, que tan noblemente ayudaron a que todo sea más fácil. Con agua y un trozo de ladrillo o piedra se quitará toda la tierra y barro pegado en las palas, palitas y azadas. Con las manos se pueden quitar todos los restos secos de yuyos en el rastrillo o escoba de alambre y con un trapo secar la tijera de podar, ya que le quedan restos pegajosos de sabia y líquidos de las plantas que se cortaron.

No es necesario gastar una fortuna en herramientas para jardinería, pero si es preferible priorizar la calidad a la cantidad.

¡Buena Primavera!

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